Las Palmeras Jatetxea
- Lander Martinez
- 3 dic 2023
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 17 dic 2023
La gran sorpresa de este 2023 se la lleva el restaurante "Las Palmeras", ubicado entre Urduliz y Plentzia
Muchos son los restaurantes que he visitado este 2023, concretamente 40 desde la fecha de esta publicación. Puedo decir con total serenidad, que el restaurante las Palmeras ha sido una de mis grandes sorpresas dentro de todas las visitas que he realizado.
Por norma general, siempre me guio por las reseñas de Google Maps, aunque en este caso, no presté mucha atención y me aventure a descubrir este restaurante el cual no habíamos oído hablar nunca. Ubicado entre la localidad de Urduliz y Plentzia, el restaurante se esconde entre la maleza y los árboles del paraje de la localidad. Alejado del ruido y del el tráfico, se trata de un espacio totalmente renovado donde cuidan de cada detalle. Las Palmeras cuenta con una carta de platos vascos con toque contemporáneo. Para la visita es imprescindible acudir con vehículo propio, cuentan con aparcamiento privado totalmente gratuito.
Enlace al restaurante: https://www.restaurantelaspalmeras.es/
Para comenzar con la velada, arrancamos con un aperitivo, el gazpacho de sandía. Un sorbo de lo más delicioso y con toques a vinagre y fruta que nos resultó sorprendentemente logrado. Dentro de las carta, pedimos, ahora sí, la burrata con tomates recién recogidos de su huerta ecológica. No defraudó ni mucho menos pero hay que reconocer que fué el peor plato que probamos. Proseguimos los tres comensales con un pulpo a la gallega, con un punto de cocción perfecto y un sabor a mar que desbordó con cada mordisco. Los platos fuertes fue un mar y montaña, como de costumbre en casi todas nuestras visitas. Un chuletón a la piedra con sus patatas y pimientos, y por otra parte un bacalao de lo más sabroso y apetecible. Los segundos fueron un acierto y la carne contaba con una textura y un sabor que no se vé todos los días.
El tamaño de la carne era muy adecuado y la ración de bacalao era de lo más generosa, lo recalco ya que últimamente prima más los platos medio vacíos en vez de medio llenos. Por suerte, en este restaurante reside la calidad y la cantidad, sin precios abusivos.
El broche de oro fueron la tarta de queso, la torrija caramelizada y la espuma de canela y yogurt. Es imposible sacarle las cosquillas a ninguno de los postres, todos estaban buenísimos, aunque la medalla de oro se la tuvimos que dar a la torrija que estaba de sobresaliente.
Como hemos mencionado durante toda la entrada, os recomendamos encarecidamente que visiteis este restaurante, cuantos más mejor, ya que cuentan con una carta amplia. Los platos no eran caros ni mucho menos, y dentro de su propiedad cuentan con una terraza al aire libre para disfrutar del postre los días más soleados.




Comentarios